El Mindfulness es un conjunto de prácticas que derivan de la meditación budista y que permiten entrenar la mente de tus pacientes para que estén más serenos y conectados al aquí y ahora. Puede que hayas escuchado de esta práctica e incluso la estés implementando en algunas de las terapias que llevas con tus pacientes y este artículo sea útil para reforzar tus conocimientos; sin embargo, si eres un psicólogo que hasta hace poco ha obtenido su titulación o estás pensando en poner tu propio consultorio este artículo te ayudará para ampliar tu conocimiento y decidir si el Mindfilness se ajusta al tipo de servicios que quieres ofrecer.

¿Qué es mindfulness?

Es un conjunto de técnicas y ejercicios mentales que permitirá a tus pacientes entrenar la mente para fortalecer la actitud de estar presente en el aquí y ahora de una manera más consciente, es decir, que sean capaces de permanecer serenos sin que los recuerdos tortuosos o las preocupaciones angustiosas los arrastren, o para que puedan eliminar de la mente pensamientos e imágenes mentales que los perturban.

Mindfulness busca que las personas se entrenen para poder identificar en cada momento sus propias sensaciones, pensamientos y emociones y traten de sacarlos del absolutismo del lenguaje, del prejuicio y la subyugación.

Asimismo como proceso psicológico, el mindfulness, busca que tus pacientes focalicen su atención en lo que están haciendo o pueden estar sintiendo para poder ser conscientes del devenir de su organismo y conducta.

¿En qué áreas de intervención podrías utilizar el mindfulness?

Las terapias que ofreces a tus pacientes pueden estar enfocadas en diferentes situaciones y necesidades de cada uno, las técnicas y prácticas que utilizas pueden ayudarte en casos de:

  • Manejo del dolor crónico.
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
  • Conductas adictivas.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Psicosis
  • Depresión y tendencias suicidas
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastorno límite de la personalidad

Este tipo de práctica puedes usarlo también en personas sanas que buscan mejorar la salud potenciando las emociones positivas como; por ejemplo, en directivos o profesores.

Cómo utilizar Mindfulness en la intervención clínica

¿Cuáles son los componentes del Mindfulness?

Atención en el momento presente

Enfocarse en el momento del presente y dejar de lado el pendiente pasado, es decir las rumiaciones, así como el futuro expectativas, deseos y temores. Ten presente que mientras meditan, se pueden atender los propios procesos internos, y en la vida cotidiana, centrarse en la tarea que están realizando.

Apertura a la experiencia

Está enfocado en la experiencia sin interponer el filtro de las propias creencias, es decir, que tus pacientes observen la experiencia como si fuera la primera vez. Implica también que tus pacientes tengan apertura a las experiencias negativas y puedan observar lo que ocurre con curiosidad.

Aceptación

Consiste en la experimentación de eventos de manera plena y sin defensas, así como el no oponer resistencia al fluir de la vida; por ejemplo, si tienes pacientes que incurren en conductas desadaptativas, debes intentar que en la medida que puedan acepten esas experiencias que se presentan en ocasiones y limitadas en el tiempo para que de esta manera no vuelvan a recurrir a dichas conductas.

Dejar pasar

Se relaciona con el desprenderse o despegarse de algo a los que tus pacientes se aferren. Este afán que pueden tener tus pacientes por aferrarse a las cosas choca con una característica básica de la realidad que es la temporalidad de las cosas. Por eso, debes saber cómo explicar a tus pacientes que nada en el mundo material dura mucho tiempo, que las cosas persisten por cierto tiempo, pero luego desaparecen.

Intención

Es lo que cada uno de tus pacientes va a perseguir al ser parte de tu terapia y práctica de mindfulness que es precisamente esforzarse por no conseguir un propósito pues cuando se está meditando no se debe tratar de conseguir un propósito inmediato, se trata solo de intentar tener conciencia plena de lo que se está haciendo.

¿Puedes utilizar el mindfulness para todos los problemas de los pacientes?

Aunque esta práctica y técnica puede encajar con muchos síntomas de pacientes que asisten a tus consultas, obviamente, no es para todas las situaciones. En algunos casos e intervenciones es más apropiado otro tipo de estrategias.

Por ejemplo, una persona que esté enfrentando algún problema psicológico no debe emplear las técnicas de mindfulness como tratamiento sin la supervisión de un psicólogo clínico que se haya especializado en este tipo de técnica y en las problemáticas particulares de cada paciente. El mindfulness debes emplearlo en un programa amplio de evaluación y tratamiento psicológico. Lo importante entonces es, que utilices la técnica adecuada con cada paciente para marcar la diferencia porque de esto dependerá tener un resultado positivo o fracasar como psicólogo.