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Todos, incluso quienes no somos empresarios o dueños de negocios conocemos el impacto que el COVID-19 dejó a su paso. 

La crisis sanitaria a la que todos los países nos vimos enfrentados no es nada nuevo, mucho menos la situación económica actual que cada país atraviesa.  

Para mayo, la Agencia de Información Mundial (AFP) reportó más de cinco millones de casos nuevos de contagiados en el mundo de los que 328.047 fallecieron.

Pero; por otro lado, mientras algunas startups, medios de comunicación y plataformas de streaming aceleran su crecimiento debido a la alta demanda, profesionales de las industrias de la belleza y el bienestar se encuentran ante diferentes escenarios:

  • Cerrar las puertas de sus negocios y conseguir otra forma de ingresos. 
  • Adaptarse a la situación actual y hacer lo mejor que pueden.

Los retos a los que te enfrentas justo ahora, no parecen ser tan diferentes a los que  perseguías antes de la pandemia … mantener el flujo de caja de tu negocio o como mínimo conseguir dinero para lo que implica sobrevivir en un mundo como este.

La diferencia está en que ahora más que planear los números en Excel o definir una ruta en una presentación ¡hay que actuar! Aunque el panorama sea incierto y bajo la premisa de que los compromisos profesionales y personales no esperan.

En países como Colombia, las noticias de uno de los medios de comunicación más importantes (El Tiempo) refleja la situación que atraviesan más de 180.000 profesionales que luego de ofrecer servicios de peluquería, arreglo de uñas, barbería, entre otros hoy han tenido que transformarse y conseguir otra fuente de ingresos. 

En eltiempo.com, Mariela Romero colorista en uno de los salones de belleza de la capital, relató su experiencia y única salida para solventar la situación y esto es parte de su crónica:

“La falta de solidaridad que recibió del lugar donde trabajaba y el desespero por los escasos recursos que tiene, la llevaron a ofrecer su servicio a domicilio. Además, y para ganar un poco más de dinero, está pensando en hacer tamales y envueltos para vender”

Sin embargo, no solo para los profesionales del gremio de la belleza las actividades se han visto transformadas. 

El panorama no es tan diferente para otros profesionales en otra zona del mundo. En México; por ejemplo, portales como ESPN cuentan experiencias de las que hasta tú, te sorprenderías.

Para el excampeón mundial de boxeo, Mario Rodríguez conocido como “Dragoncito” la situación no es tan diferente a la de la colombiana.

Rodríguez se vio obligado a dejar su trabajo como entrenador y terminó por abrir una peluquería en su natal Guasave, Sinaloa en búsqueda del sustento. 

Así lo expresó al medio: “Fui campeón del mundo, pero tú sabes que los pesos chicos en el boxeo no ganan mucho dinero, y saqué para sobrevivir en ese momento. Desde pequeño aprendí y empecé a cortarle el cabello a los plebes de la colonia, les decía que me dejaran cortarles el cabello gratis, para que yo aprendiera, y la verdad que nunca trasquilé a nadie, me dicen que tengo talento”


A su llegada, la pandemia no solo se ha convertido en una crisis de emergencia sanitaria, es mucho más que eso… Una situación retadora en la que, aunque suena a cliché, los profesionales tuvieron que reinventarse.

El otro panorama para quienes trabajan en la industria del wellness es un poco diferente, muchos no tuvieron que cambiar de profesión pero se vieron obligados a transformar la manera en como dictaban sus clases. 

“Este año nos está desafiando con un primer mensaje: nada va a salir como lo planeamos”

En Lasprovincinas.com se relata la historia de profesores de la industria de yoga y gimnasia que hoy dan clases online para hacer frente al coronavirus.

“Una de ellas es la profesora de esta última disciplina, Naylin Núñez. Aunque lleva cinco años dando clases online para principiantes, ha decidido poner en marcha, además de enseñanzas para sus alumnos en Dénia, el reto de ’21 días de Yoga y Mindfulness’. Un viaje, como explica, para «subir tus defensas» en este tiempo del Covid19”

También está aprovechando las redes para impartir sus clases Rosa Sendra, vecina de Pego y fisioterapeuta e instructora de pilates. Ella y sus compañeras empezaron con las clases online para dar servicio a las personas que habían pagado por el curso.

Y, así es la historia de cientos de entrenadores al otro lado del mundo. 

En Colombia, Box 4×4 y Brigada Training Lab son hoy testigos de que la solución es la reinvención. Lee sus artículos y descubrirás que a pesar de que aunque la historia se presente en diferentes continentes, es similar.

Muchas métricas que decrecen, nuevas formas de contacto y comunicación, oportunidad para convertir las amenazas en oportunidades e incertidumbres nos deja esta pandemia que ha llevado a miles de profesionales de todas las industrias a reinventarse y hacer todo para no dejar de existir.

Camila Acosta Bewe