Los motivos por los que desertan tus alumnos antes del primer mes de entrenamiento pueden ser variados e incluso pasan por encima de los deseos que los motivaron a comenzar sus entrenamientos contigo. Por eso, hoy traemos un listado de algunos de las razones para que puedas plantear estrategias que te ayuden a disminuir estas cifras.

Razones por las que las personas dejan de ir al gimnasio

Como administrador sabes que siempre hay clientes desanimados que deciden tirar la toalla y deciden esfumarse de tus instalaciones, es allí cuando te preguntas si solamente es porque no han encontrado el valor de lo que les ofreces o porque tienes otro tipo de razones como aburrimiento, desmotivación o pereza.

Nada hay mejor que tu propuesta de valor de ofrecer una vida mucho más saludable en la que tus les guíes y los acompañes; sin embargo, las personas dejan de ir a tu centro de entrenamiento por diferentes razones como:

No tienen claros sus objetivos:

Muchas personas pudieron llegar motivadas únicamente porque querían conseguir algo superficial como bajar unos kilitos demás o porque solo vieron las clases como una manera de escapar a su soledad. Cuando tus alumnos no saben qué buscan, ni porqué deben tomar en serio la práctica del ejercicio, terminan por desertar antes del primer mes cuando otra actividad que llame más su atención se les presenta. De ahí la importancia de que en la prueba física no solo les hagas ver que es importante que consigan su objetivo, sino que conviertan el ejercicio como una costumbre sana. Para ello traza objetivos a mediano plazo y sobre todo una meta realista que no termine por agobiarlos y por hacerlos sentir de que de ninguna manera consiguen los objetivos que se han propuesto en equipo.

No tomaron clases colectivas

Una de las mejores maneras para que tus socios le cojan gusto al gimnasio es ayudarlos a romper el hielo con los demás clientes y precisamente para eso están diseñadas las clases grupales. Antes de dejarlos ir ofréceles tomar una clase como; por ejemplo, zumba, ciclo indoor, entre otras para que además de generar lazos, se diviertan.

No tienen una buena compañía

A muchas personas el hecho de asistir solos a los entrenamientos les desanima y los hace desertar rápidamente, por eso dentro de nuestro listado están las clases colectivas, de eso dependerá que venzan la pereza y siempre tengan a alguien que los impulse justo en esos días cuando por su mente pasa el deseo de abandonar los entrenamientos.

No han encontrado un buen asesoramiento profesional

Cuando los entrenadores no tiene una comunicación asertiva o incluso, planean sus entrenamientos sin tener en cuenta sus capacidades y condición física los alumnos terminan por abandonar prontamente tus instalaciones. Por eso, ten en cuenta siempre el perfil de cada profesional que decides contratar como entrenador y conecta un grupo de entrenadores que tengan en cuenta todas las necesidades y habilidades de sus alumnos para planear las clases.

Esto además se puede evidenciar cuando los alumnos sienten que su entrenador personal no brinda una asesoría como la buscan y que el plan de entrenamiento no está acorde a los que buscan. Los entrenadores deben tener clara la condición física y el objetivo de cada uno para utilizar herramientas eficaces para que lo puedan conseguir. Por ejemplo, si hay alumnos que buscan quemar algunos kilos que adquirieron meses atrás, como entrenador debes planear una rutina que incluya ejercicios aeróbicos como la elíptica o la bicicleta.

Por qué desertan tus alumnos antes del primer mes de entrenamiento

No han encontrado un horario que se acomode a su día a día

Una de las excusas de tus clientes es que no tienen tiempo para entrenar; y aunque, seguramente sí lo tienen para otro tipo de actividades, convierten esta es una de las principales razones por las que dejan de ir a tu gimnasio. Para contrarrestar esta justificación de inasistencia, lo mejor que puedes hacer ofrecer diferentes horarios de entrenamiento para que ellos decidan qué hora se acomoda más a lo que buscan y que la apertura o cierre de tu centro deportivo no sea una limitación. Muéstrales a tus socios que todo se trata de motivación y que tú estás dispuesto a conseguirlo y que estás dispuesto a ayudarlos a conseguir sus objetivos como si fueran propios.

Practican sin descanso los primeros días

Muchos socios en medio de su ansiedad y ganas de lograr algo dejan de respetar los tiempos y periodos de descanso para asimilar el trabajo muscular, exageran en la practica de la rutina y no alternan la asistencia a las clases, de ahí que tu les expliques que hay que entrenar con cabeza y de que el cuerpo también necesita descanso.

Sienten vergüenza

Como entrenador debes haber visto muchos casos en los que tus nuevos alumnos se sienten avergonzados porque no saben cómo proceder, dónde situarse o cómo acomodar las calas en la bicicleta estática y se sienten que las actividades les cuesta más de lo que pensaban. La mejor manera para que esta situación tan incómoda pase mucho más rápida es que les hagas el respectivo acompañamiento durante su proceso.

Lo que parece sencillo desde lejos no lo es

Por momentos tus alumnos pueden sentir que los primeros días aparte de ser aterradores destrozan el corazón pues no todo es tan fácil como lo veían de lejos cuando se animaron a inscribirse a tus clases. Explícales que deben darle tiempo al tiempo y que hay que ir poco a poco. Como ves, son diferentes las razones por las que tus alumnos pueden dejar de ir en su primer mes de entrenamiento, lo importante es, que como entrenador y guía descifres qué está causando en tus alumnos que dejen de ir y desarrolles estrategias para combatir esta situación. Céntrate en lo que tus alumnos tienen por decir, maneja siempre una comunicación asertiva y recuerda que lo más importante siempre serán ellos.