En un centro de belleza tanto clientes como profesionales estamos expuestos a riesgos en nuestra salud, ya que los servicios que prestamos implican contacto directo, posibles cortes, etc. Esto lo podemos evitar siguiendo estos sencillos consejos:


Sobre tus implementos y productos

  • Limpia, desinfecta, esteriliza y mantén en buenas condiciones de funcionamiento tus implementos y equipos.

  • Los productos cosméticos deben tener la autorizaciones sanitarias correspondientes a tu país y su almacenamiento será en condiciones óptimas.

  • Utiliza elementos desechables cuando el servicios lo requiera.

  • Lee y presta atención a las contraindicaciones de los productos que usas.


Tu mobiliario e instalaciones

  • Tu muebles deberán ser de material lavable, de fácil limpieza y desinfección.

  • Tu centro debe tener iluminación suficiente y ventilación.


Profesionales y clientes 

  • Los profesionales deben estar capacitados y tener la cualificación necesaria para prestar el servicio.

  • Facilita el acceso al área de lavado de manos a profesionales y clientes.

  • Utiliza elementos de protección adecuados para cada tipo de servicio (guantes, tapabocas, gafas, etc).

  • Evalúa el estado de tus clientes y si percibes enfermedades o condiciones extrañas en cabello, uñas o piel evita prestar el servicio.

  • No consumas alimentos ni bebidas en el área de trabajo.

  • Viste ropa y calzado exclusivo para mantener limpieza siempre.


Además de estos consejos, no olvides consultar la autoridad de salud correspondiente a tu país y ciudad para verificar que cumples con la normativa vigente. Y recuerda siempre brindar tu servicio con amabilidad, respeto y profesionalismo.