Uno de los mayores miedos que tienen tanto profesionales de la belleza, como los clientes es el del contagio al famoso COVID-19.

Por lo mismo, el control de aforo y los protocolos de bioseguridad son impuestos con rigurosidad en cada centro de belleza.

Ahora bien, los estilistas, al igual que muchos profesionales de centros de belleza entran en contacto a diario con múltiples clientes que si bien pueden asegurar no presentar síntomas o tener la enfermedad, podrían ser positivos para el virus.

Incluso, durante los desplazamientos a sus puestos de trabajo y lugares de descanso también estarían expuestos al contagio; sin embargo, el uso de la mascarilla podría disminuir en alguna medida el riesgo al contagio.

Según el portal nature.com con base en uno de los estudios que han realizado «las mascarillas quirúrgicas podrían prevenir la transmisión de coronavirus humanos de individuos sintomáticos.»

Por otro lado «Estos productos son imperfectos. Pero varios estudios, incluidos algunos iniciados mucho antes del comienzo de la pandemia, han señalado su utilidad para obstaculizar la propagación de virus desde las vías respiratorias del usuario, dijo Julian Tang, un virólogo de la Universidad de Leicester»

Ahora veamos este caso:

En Great Clips, un salón de belleza en Springfield en el que trabajaban diferentes estilitas, dos de ellos, se contagiaron del virus.

Estos dos estilistas entraron en contacto con 139 clientes que buscaron en ellos diferentes tipos de servicios y que compartieron de 15 a 45 minutos, un tiempo suficiente para que el virus estuviera en el aire y contagiara a todo este número.

Los expertos reconocen que haber usado la máscara fue fundamental o de lo contrario la situación de la pareja de profesionales habría llevado a un brote peligroso en un sector en donde el número de casos diarios, eran muy bajo.

The New York Times expuso en su artículo «2 Stylists Had Coronavirus, but Wore Masks. 139 Clients Didn’t Fall Sick» otra opinión:

«Por supuesto, las máscaras solas no pueden considerarse una «red de seguridad» infalible «, dijo Saskia Popescu, epidemióloga del hospital y experta en enfermedades infecciosas en Arizona»

Si bien las opiniones son divididas y no podríamos asegurar 100 % que los cubre bocas evitan la propagación.

El caso evidenciado en Estados Unidos puede llevarnos a concluir que es fundamental usar las máscaras, y hacerlo de manera correcta, para evitar la propagación del virus.

Si quieres conocer a detalle todo la información del caso y el estudio respectivo realizado puedes visitar el artículo de The New York Times aquí.

El COVID-19 en espacios cerrados

Mucho se ha investigado sobre el virus y tras las diferentes documentaciones que los científicos han hecho, se ha llegado a una conclusión: los sitios cerrados, concurridos y donde se producen contactos cercanos entre las personas constituyen uno de los mayores riesgos y justamente un salón de belleza, peluquería, spa de uñas o barberías se prestan para ello.

SI bien nosotros, no podemos asegurar que el uso del tapabocas puede hacer que los estilistas no se contagien, es fundamental su uso y el seguimiento de las medidas de bioseguridad para evitar la propagación.

¿Qué hacer con las mascarillas para el regreso de los centros?

Ahora que muchos centros se han preparado para la reapertura de los negocios los estilistas y todo el personal del centro pueden presentar más riesgo de contagiarse y; por supuesto, propagar el virus.

Por esta razón, implementar las política de enmascaramiento para todo el personal podría ayudar a disminuir la propagación del virus en el equipo y los mismos clientes.

Así que, como primera medida asegúrate de que tu equipo cuente con todo el equipo de protección necesario para la protección y dentro de su nuevo uniforme de trabaja instaura las mascarillas.

Una buena idea y que podría servirte también como material publicitario es que busques un proveedor que pueda venderte los tapabocas de tu equipo y brandearlos con la marca de tu salón.

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Camila Acosta Bewe